Diabetes y tu boca: Lo que debes saber y 8 valiosos consejos

Sin duda, cuidar de la boca es una de las mejores cosas que pueden hacer las personas con diabetes.

Cómo afecta la diabetes a tu salud oral

¿Por qué es tan importante la salud bucal en los diabéticos?

 

La principal razón es que algunos estudios han demostrado que los diabéticos tienen mayor incidencia de enfermedades en las encías, por lo que esta se suma a la lista de complicaciones asociadas a la diabetes, al igual que las enfermedades cardíacas, los derrames y los problemas renales.

 

Además, los problemas de las encías en las personas con diabetes crean un círculo vicioso. A medida que las encías se inflaman, todo el cuerpo reacciona haciéndose más resistente a la insulina y elevando los niveles de azúcar en la sangre. Eso es parte de la respuesta inflamatoria.

 

Luego, los niveles de azúcar más altos alimentan los gérmenes que causan la infección de las encías. Las encías comienzan a sangrar e hincharse, tu respiración empeora, los dientes se sueltan y la infección eleva los niveles de azúcar aún más.

 

¿Cómo sucede esto y porque se dice que la diabetes daña los dientes?

 

Cuando comemos, los almidones y los azúcares en los alimentos y bebidas interactúan con las bacterias (en la boca), en ese momento una película pegajosa conocida como placa se forma en los dientes.

 

Las bacterias también liberan ácidos que pueden atacar el esmalte dental. Si estos ataques se vuelven repetitivos logran hacer que el esmalte se rompa y esto puede resultar eventualmente en caries.

 

Diabetes y caries no son una buena combinación, ya que puede conducir a la pérdida de dientes y  al uso de prótesis dentales. Por eso se dice comúnmente que la diabetes daña los dientes, sin embargo, este es el menor de los problemas bucales asociados a esta enfermedad.

 

El mayor problema se inicia, cuando no se raspa (quita) adecuadamente la placa con el cepillado regular y el hilo dental. Entonces, esta se pone debajo de las encías y forma una sustancia dura llamada sarro o tártaro. El sarro causa inflamación en las encías, conocida como gingivitis.

 

Después de un tiempo, la gingivitis puede conducir a una infección de las encías llamada periodontitis. Esta es una enfermedad grave que destruye el tejido blando y el hueso que sostiene los dientes, causando que las encías se alejen de los dientes y los dientes comienzan a aflojarse e incluso a caerse.

 

La periodontitis no se puede revertir y no se puede tratar solo con cepillado y uso de hilo dental. Tu dentista tendrá que involucrarse. Incluso puede enviarte a un especialista llamado periodoncista. Algunas personas necesitan cirugía de encías para salvar sus dientes.

 

¿Cómo prevenir este daño a las encías y dientes?

 

Pues la única manera es con el apropiado cuidado bucal, lo que significa que debes llevar una buena y correcta higiene dental.

 

Recuerda que gran parte de lo que comes requiere buenos dientes para masticar, por lo que es extremadamente importante tratar de preservar tus dientes.

 

Debido a que el hueso que rodea los dientes a veces puede dañarse por una infección, es posible que las dentaduras postizas no siempre se ajusten adecuadamente y que no sean sustitutos perfectos de tus dientes naturales.

 

Mira a continuación 8 excelentes consejos para personas con diabetes sobre cómo llevar un buen cuidado dental y mantener una boca saludable.

 

Diabéticos: 8 poderosos consejos para llevar un buen cuidado bucal

 

1.- Cepillado y uso del hilo dental.

Los expertos recomiendan cepillarse al menos dos veces al día y utilizar hilo dental al menos una vez al día. Debes aprender a hacerlo correctamente para obtener el máximo beneficio.

 

El cepillado debe durar por lo menos dos minutos, para esto debes utilizar un cepillo de cerdas suaves y pasta de dientes que contenga fluoruro. Evita el lavado vigoroso o áspero, que puede irritar tus encías. También es importante que cepilles tu lengua.

 

Un buen cepillado rompe y elimina la placa que se forma en la parte anterior y posterior de los dientes, lo cual es alrededor del 60% de la superficie total del diente. El hilo dental entre los dientes se encarga del otro 40% que el cepillado no puede alcanzar.

 

Los expertos dicen que la placa tarda 24 horas en solidificarse, por lo que usar hilo dental una vez al día debe ser suficiente. Si no encuentras cómodo y agradable el uso de hilo dental puedes utilizar un irrigador bucal de agua.

 

*Si sostener un cepillo de dientes comienza a hacerse difícil para ti, puedes intentar con un cepillo de dientes eléctrico.

 

2.- Ayuda profesional.

El autocuidado no es suficiente para la mayoría de las personas. Algunos estudios muestran que las personas que ven a un dentista por lo menos una vez al año para la limpieza, tienen tasas más bajas de ataques al corazón, probablemente porque tienen menos inflamación.

 

Las personas con diabetes probablemente se beneficiarán aún más, debido a que, para empezar, están en mayor riesgo. Así que lo más recomendable es que obtengas una limpieza dental profesional dos veces al año, especialmente si tienes síntomas de gingivitis.

 

Los síntomas de gingivitis incluyen sangrado, hinchazón o retracción de las encías, dientes flojos o mal aliento perceptible y persistente.

 

No necesitas ir con un súper dentista (costoso) para una limpieza de dientes, cualquier buen dentista o higienista puede hacerlo para la mayoría de las personas. Que el costo de estas limpiezas no se convierta en una barrera para ti. Lo más importante es que lo hagas.

 

En tu cita, hazle saber a tu dentista que tienes diabetes y qué medicamentos tomas. Los chequeos regulares y las limpiezas profesionales pueden ayudar a mantener la boca saludable. Y tu dentista puede enseñarte las mejores maneras de cuidar tus dientes y encías en casa.

 

3.- Uso de Antisépticos.

Puede que quieras matar más gérmenes enjuagando tu boca con un antiséptico (a veces llamado antimicrobiano) después de usar el hilo dental o del cepillado.

 

No estoy hablando de enjuagues bucales con sabor a golosinas. Tienes que escoger un buen enjuague bucal que diga antiséptico o antimicrobiano en la etiqueta. Lo mejor es que hables con tu médico o dentista sobre el mejor enjuague para ti.

 

4.- Come saludablemente.

Llevar una dieta saludable tiene un gran impacto en tu boca, en tu diabetes y en tu salud en general. Lo único que se puede agregar es que trates de evitar cosas pegajosas como helados, yogur o dulces, que dañan a los dientes. Te recomendamos leer: Consejos para comer saludablemente cuando se tiene diabetes

 

5.- No fumes.

Todos los productos de tabaco son dañinos para la boca de cualquier persona, pero si tienes diabetes y fumas, aumentas sustancialmente el riesgo de padecer de enfermedad de las encías. Así que si querías otra razón para dejar de fumar aquí la tienes.

 

Te sugerimos leer: ¿Por qué no debes fumar si tienes diabetes?

 

6.- Mejora el control del azúcar en la sangre.

Controlar tu nivel de glucosa en sangre es uno de los pasos más importantes que puedes hacer para prevenir los problemas de dientes y encías.

 

Las personas con diabetes, especialmente aquellas cuyos niveles de glucosa en la sangre están mal controlados, tienen bastante más probabilidades de contraer infecciones en las encías que los no diabéticos. Por lo tanto un mejor control ayudará a que tus encías se mantengan saludables.

 

7.- Evita la boca seca.

Una manera de proteger tus encías, es evitar la boca seca, que puede ser causada por medicamentos, niveles prolongados de glucosa alta, deshidratación y ciertas enfermedades.

 

Tanto la diabetes como la edad avanzada ralentizan la producción de saliva. Esto te pone en riesgo de tener la boca seca, que medicamente se conoce como xerostomía.

 

La boca seca aumenta el riesgo de caries dental, enfermedad periodontal y otras infecciones orales, porque la falta de saliva permite que las bacterias dañinas proliferen en la boca.

 

Por esa razón es muy importante mantener la boca húmeda, lo cual puedes lograr manteniéndote bien hidratado durante el día. El agua pura natural es lo más recomendable.

 

* Las bacterias no son los únicos organismos a los que les gusta el azúcar. También lo hacen los hongos, que es la razón por la cual una infección por levaduras fúngicas llamada aftas es común en personas con diabetes.

 

Si usas dentaduras postizas, fumas o tomas antibióticos, es más probable que tengas aftas bucales. La levadura se nutre del azúcar extra en la saliva y especialmente le gustan los puntos húmedos, como las áreas debajo de las dentaduras sueltas.

 

8.- Cuida tus dentaduras

Las dentaduras postizas mal mantenidas (holgadas) pueden provocar irritación de las encías e infecciones. Por eso debes hablar con tu dentista acerca de cualquier cambio en el ajuste de tus dentaduras.

 

Si tienes diabetes, corres un riesgo mayor de infecciones por hongos como las aftas bucales. También las dentaduras mal mantenidas pueden contribuir a la candidiasis. Por lo tanto debes quitar y limpiar tu dentadura postiza a diario para ayudar a reducir tu riesgo de infección.

 

Consideraciones finales sobre la diabetes y los problemas en la boca

Diabetes y problemas en la boca como aftas y caries

Si tienes diabetes, es más probable que tengas problemas de salud oral como caries y enfermedad de las encías, y si tienes más de 50 años, tu riesgo es aún mayor. Esto se debe a que los problemas dentales y la edad van de la mano, ya sea que tengas diabetes o no.

 

La buena noticia es que controlar tu diabetes será de gran ayuda para proteger tus dientes y encías. Y eso, a su vez, también te ayudará a controlar tu diabetes.

 

Por lo tanto, si notas que tus encías sangran mientras estás comiendo o cepillándote los dientes, debes consultar a un dentista lo más pronto posible, para determinar si tienes una infección inicial.

 

También debes visitar a tu dentista si notas otros cambios anormales en la boca como dientes flojos, enrojecimiento, hinchazón, boca seca, o si estas padeciendo de mal aliento crónico.

 

No olvides que es importante que te hagas un chequeo dental cada 6 meses y asegúrate de decirle a tu dentista que tienes diabetes. Estas visitas regulares son importantes porque se puede detectar la enfermedad de las encías incluso cuando no se tiene ningún dolor o síntoma.

 

Puede interesarte leer: La diabetes y el mal aliento ¿Cómo se relacionan?

 

Cuando se trata de la gestión de la diabetes, el cuidado de las encías y de la boca en general, es probablemente tan importante como el ejercicio o la monitorización de la glucosa.

 

Referencias:

-http://www.diabetesselfmanagement.com/blog/diabetes-and-your-mouth/

-https://www.webmd.com/diabetes/dental-tips-diabetics

 

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